"Mi arte es un secreto susurrado, una suave brisa que agita el polvo de recuerdos olvidados. Con cada pincelada, bailo con flores, musas y objetos antiguos, conjurando un mundo donde la nostalgia no es solo un sentimiento, sino un estado del ser. Como tatuadora durante 18 años, he aprendido a equilibrar la permanencia y la fluidez, permitiendo que la tinta se encuentre con la acuarela y el óleo en mis pinturas. Para mí, lo efímero se vuelve eterno, y el pasado perdura, como el aroma de las rosas en un jardín abandonado, que es a la vez nostálgico y atemporal."